Escenarios para la evaluación del curso 2019-2020: la opinión del profesorado

Escenarios para la evaluación del curso 2019-2020: la opinión del profesorado

Noticias

La pandemia de COVID-19 ha supuesto una interrupción tan grande en nuestras vidas que hablamos de la “nueva normalidad” cuando la pandemia esté controlada. Hasta entonces todo es incertidumbre: el estado de salud de buena parte de la población, el impacto en la vida de nuestros menores y nuestros mayores, el futuro económico de nuestra sociedad, etc.

Un ámbito especialmente delicado es la educación. Las puertas de los centros educativos se encuentran cerradas desde el 14 de marzo y en ese tiempo los docentes, las familias y los estudiantes han levantado una escuela a distancia con sede en los hogares del profesorado y el alumnado. Ha sido un esfuerzo realmente impresionante por parte de todos aunque con el paso de la escuela presencial a la escuela a distancia se han visto también los problemas de nuestro sistema educativo al menos en tres ámbitos: la escuela inclusiva, la escuela de competencias y la escuela digital.

De todas las cuestiones que ahora mismo se debaten en educación, hay un asunto especialmente sensible: la evaluación final del alumnado en este curso 2019-2020. La incidencia en el presente y el futuro del alumnado hace que la resolución que demos a este problema sea tan relevante como delicada pues el derecho a la educación y el principio de equidad deben presidir en todo momento las decisiones que se tomen.

En todo caso, si se quiere abordar seriamente este problema es especialmente importante conocer cuál es la opinión del profesorado respecto a la evaluación de este atípico curso 19-20. El profesorado, que ha demostrado sobradamente su profesionalidad y su entrega en la transición de la enseñanza presencial hacia la enseñanza a distancia, es el principal agente responsable de la evaluación en los centros y conocer cuál es su postura ante la evaluación final del curso es fundamental si se busca honestamente una solución al problema generado por la pandemia.

Por esta razón, nuestros compañeros de Conecta13 y el grupo de investigación HUM-840 “Conocimiento Abierto para la Acción Social”, Fernando Trujillo y Adrián Segura, han desarrollado junto a Manuel Fernández (Universidad de Málaga) y Manuel Jiménez (UNIR) una investigación para conocer cómo se posicionan los docentes en nuestro país respecto a distintos escenarios de evaluación posibles. La investigación muestra un panorama complejo que distingue entre etapas y también entre diferentes maneras de entender la enseñanza, la evaluación y la justicia en el ámbito de la educación.

Si quieres conocer los resultados de la investigación, el #SantillanaLab ha colaborado desinteresadamente con la investigación publicando los resultados en un informe .

Así mismo, el próximo 6 de mayo nuestro compañero Fernando Trujillo presentará los resultados de esta investigación y hablará sobre Evaluación y equidad desde el confinamiento dentro de los #SantillanaLabTalks.

Esperamos que encuentres tanto el informe como la presentación interesantes y que entre todos encontremos salidas para esta encrucijada que estamos viviendo.

¡Salud para todos!

#IE_RED, un nuevo recurso abierto de Conecta13

#IE_RED, un nuevo recurso abierto de Conecta13

Recursos

En Conecta13 estamos convencidos de la importancia de compartir, y desde nuestra constitución en 2013 hemos trabajado por liberar tantos recursos y herramientas como hemos podido, respetando siempre los deseos de aquellas personas, instituciones y empresas con las que hemos tenido ocasión de trabajar.

Trabajando con la Sección de Formación de la Diputación de Jaén surgió la posibilidad de adaptar los instrumentos que la Norma UNE 71362 de “Calidad de los materiales educativos digitales” ofrece. El objetivo era facilitar el trabajo de revisiónpor parte de las personas expertas en cada área de la Diputación de recursos educativos digitales desarrollados por terceras empresas.

La Norma UNE 71362 proporciona un modelo para definir y evaluar la calidad de los materiales educativos digitales, a partir de quince criterios que permiten medir la eficacia didáctica del material, la eficacia tecnológica y la eficacia respecto a la accesibilidad. El objetivo es guiar a los productores en la creación de los materiales digitales, a los usuarios en su elección y a los evaluadores en su valoración. Sin embargo la Norma está elaborada para evaluar desde una plataforma de aprendizaje hasta un micro-contenido (como por ejemplo una infografía). Esto hace complicado su uso, ya que a menudo hay criterios o indicadores cuya consideración no procede.

Para resolver esta situación hemos adaptado el instrumento que incluye esta Norma para que sea más fácil su uso por parte del profesorado, especialmente ahora que nos encontramos con la necesidad de buscar y seleccionar buenos recursos digitales para facilitar a nuestro alumnado.

Nuestro trabajo ha dado como resultado el Instrumento de Evaluación de Recursos Educativos Digitales (#IE_RED) que puedes descargar, usar y distribuir ya que está publicado con licencia Creative Commons.

También hemos elaborado una Guía de uso, de nuevo con la misma licencia. Ambos artefactos están en nuestra pestaña de Recursos, en el apartado Evaluación de Recursos Educativos Digitales.

Imagen de Gilles Lambert en Unsplash
18 Propuestas de Lectura del Equipo de Conecta13 para celebrar el Día del Libro

18 Propuestas de Lectura del Equipo de Conecta13 para celebrar el Día del Libro

Se habla de...

Nos hemos animado a celebrar este peculiar Día del Libro en confinamiento con propuestas de lectura para compartir con nuestra comunidad. Encontrarás de todo: literatura, ensayo, divulgación, novelas gráficas, etc. Esperamos que te resulte tan interesante explorar esta lista como para nosotros ha sido escribirla.

Fernando Trujillo

Lost in translation, de Ella Frances Sanders (Los Libros del Zorro Rojo)

Un pequeño álbum ilustrado que explora con imágenes y textos aquellas palabras de diferentes lenguas que, teniendo difícil traducción entre idiomas, nos permiten expresar sensaciones, sentimientos o estados universales.

Un cuarto propio conectado. (Ciber)espacio y (auto)gestión del yo, de Remedios Zafra (Fórcola Ediciones)

Ahora que todos estamos confinados y dependemos de nuestras conexiones a la Red para vivir una vida plena (trabajo, ocio, relaciones sociales), leer a Remedios Zafra nos permite tomar conciencia de qué implica vivir en un “cuarto propio conectado”, con todos sus matices, grandezas y miserias.

El poder de lo próximo, de Joan Subirats

Precisamente ahora, cuando la Red se convierte en nuestra puerta al exterior, podría caber la tentación de desconectarnos de lo cercano y local. Precisamente este libro de Joan Subirats, con el subtítulo de “Las virtudes del municipalismo”, analiza y nos recuerda la importancia de la ciudad para nuestro bienestar y nuestro desarrollo integral.

Diego Ojeda

El Buscón en Las Indias, de Alain Ayroles y Juanjo Guarnido (Norma Editorial)

Una novela gráfica que pretende ser la continuación de “La Vida del Buscón Llamado Don Pablos”, de Quevedo. Un derroche de imaginación, tanto en el guión como en los dibujos, que te hará viajar por mundos extraordinarios y olvidarte de este complicado presente. Además es una buena oportunidad para (re)leer el clásico de Quevedo, que también tiene ‘su punto’ 🙂

Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda (Tusquets editores)

A luis Sepúlveda se lo ha llevado este virus y leer o volver a leer la que tal vez sea su novela más conocida puede ser un buen motivo para recordarlo y homenajearlo además de asegurarnos unos ratos placenteros con las andanzas del viejo Bolívar en aquella remota selva.

Project Based Learning Made Simple, de April Smith (Ulysses Press) Disponible en versión eBook.

Un interesante banco de ideas con más de cien ejemplos de proyectos listos para adaptar y llevar a cabo en tu aula. Está en inglés, pero se le entiende todo 🙂

Belén Rojas

La flor muerta del algodón, de Nerea Rojas (Ediciones en el mar)

A punto de cumplir sus 21 años, esta joven autora nos revela en su primer poemario un ejercicio de madurez inhabitual; la fuerza de un cuerpo que se resiste, patalea y se rebela contra la manipulación y el conformismo ante unos mecanismos llenos de clichés y de ausencia de respuestas. Una historia intimista y visceral que desde la portada del libro en la que se presenta uno de sus poemas (mientras que el título y autora aparecen en la contraportada), te golpea con la misma solidez con la que finaliza la historia. Una historia del dolor.

Mal abrigada, de Paola Soto (Valparaíso Ediciones)

Un libro de poemas cuya sencillez e ingenio resultan de una inteligencia casi insultante. Con un estilo conciso y directo logra conmoverte transmitiendo a la vez una dureza y una ternura que te dejan tiritando como un abrazo inesperado. Me gusta “Mal abrigada” también porque me recuerda eso de que “no hay mal tiempo, sino ropa inadecuada”. Sin duda este libro te abriga, a la vez que es un soplo de aire fresco.

Al oeste de Roma, de John Fante (Anagrama).

Un libro que se lee del tirón, y que en tiempos de confinamiento te arrancará una carcajada. La historia del protagonista y su familia es un relato que nos habla del fracaso, del estancamiento y que nos puede evocar un “confinamiento” espiritual del que solo logran evadirse pensando en viajes a la lejana Roma, y bueno… con el nuevo y perturbador inquilino que se les instala en casa, su perro “Idiota”.

Miguel A. Ojeda

El Incal, de Alejandro Jodorowsky y Moebius (Reservoir Gráfica)

A mediados de los 70, Alejandro Jodorowsky intentó llevar “Dune” al cine. Quería hacer una película revolucionaria que “hiciera con la mente de quienes lo vieran, lo mismo que hace el LSD”.

Aquel filme nunca llegó a rodarse, pero los guiones y storyboards sirvieron a Jodorowsky para dos cosas. Por una parte, para lanzar, en 2013 “Jodorwsky’s Dune”, un documental sobre la mejor película nunca hecha, y, por otra parte, para crear el Incal, un cómic ilustrado por Moebius en el que podemos seguir las aventuras de John Difool, un detective de poca monta tratando de salvar una sociedad decadente en un universo de ciencia ficción y núcleo metafísico.

Decidme cómo es un árbol. Memoria de la prisión y la vida, de Marcos Ana. (Umbriel)

Desde que fuera detenido en 1939, al final de la guerra civil, hasta que fuera puesto en libertad en 1961, Marcos Ana pasó más de 20 años ininterrumpidos en prisión. Convirtiéndose así en el preso que más tiempo estuvo privado de libertad durante el franquismo. En esta autobiografía, el poeta, fallecido en 2016, nos narra, con tremenda lucidez y sensibilidad sus años en prisión, reflexiones acerca de la libertad y la vida, y sus impresiones y aventuras (exilio incluido) una vez abandonada la cárcel. Todo ello salpicado de los poemas que iba escribiendo y que, a veces, conseguían escapar de los muros en que estaba confinado.

Los topos, de Manuel Leguinenche y Jesús Torbado. (Capitán Swing)

La guerra civil española concluyó en 1939, sin embargo, muchos simpatizantes y cargos del legítimo gobierno republicano hubieron de huir o esconderse por miedo a represión franquista, que los amenazaba de muerte.

Muchas de estas personas pasaron años escondidos en cuevas, sótanos, buhardillas, o dobles fondos de sus propias viviendas.
A finales de los sesenta, tras el decreto de amnistía concedido por el dictador, estos presos en sus propios hogares, empezaron a salir de sus escondites.

Los autores, Manuel Leguinenche y Jesús Torbado comenzaron entonces un proceso de investigación y entrevistas que se tradujo en este libro, profundo, conmovedor y lleno de relatos escalofriantes que da voz a quienes tuvieron que volverse invisibles confinándose durante décadas.

Gema Santos

El psicoanalista, de John Katzenbach.

Fredrerick Starks, psicoanalista con una larga experiencia y una tranquila vida cotidiana, recibe un anónimo. Starks tendrá que emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la existencia imposible.

El último catón, de Matilde Asensi.

Desde el archivo secreto de la ciudad del Vaticano, Ottavia Salina, paleógrafa de prestigio internacional, se enfrenta a un extraño enigma: descifrar los tatuajes aparecidos en el cadáver de un etíope. Con la ayuda de un capitán de la guardia suiza y un arqueólogo de Alejandría, Ottavia tendrá que descubrir quién está detrás del robo en las iglesias de todo el mundo de las reliquias de la Vera Cruz. Siete pruebas basadas en el purgatorio de la Divina comedia de Dante Alighieri tienen las llaves para abrir las puertas.

Sé lo que estás pensando, de John Verdon.

Un hombre recibe una carta que le urge a pensar en un número, cualquiera. Cuando abre el pequeño sobre que acompaña al texto, siguiendo las instrucciones que figuran en la propia carta, se da cuenta de que el número allí escrito es exactamente en el que había pensado. David Gurney, un policía que después de 25 años de servicio se ha retirado al norte del Estado de Nueva York con su esposa, se verá involucrado en el caso cuando un conocido, el que ha recibido la carta, le pide ayuda para encontrar a su autor con urgencia. Pero lo que en principio parecía poco más que un chantaje se ha acabado convirtiendo en un caso de asesinato que además guarda relación con otros sucedidos en el pasado. Gurney deberá desentrañar el misterio de cómo este criminal parece capaz de leer la mente de sus víctimas

David Álvarez

Juan Claudio Cifuentes, una vida de Jazz, una vida con Swing, de Antoni Juan Pastor (Naaxpot)

Juan Claudio Cifuentes, el «Cifu» para sus seguidores y amigos, ha sido el mayor divulgador del Jazz en España, fundamentalmente a través de la Radio y la Televisión, con programas míticos de nuestra historia audiovisual como «Jazz entre Amigos» o «Jazz porque sí». Antoni Juan Pastor comenzó a escribir la biografía del Cifu antes de su fallecimiento y la completó con entrevistas a su familia y amigos, muchos de estos, músicos de jazz. Tiene una cantidad de material gráfico impresionante y está escrita con mucho corazón.

Yo, mono: Nuestros comportamientos a partir de la observación de los primates, de Pablo Herreros Ubalde (Destino)

Un buen ejemplo de divulgación científica, en este caso centrado en el estudio de los primates, sus comportamientos, relaciones y formas de interactuar con su entorno, explicando a través de estos primos no tan lejanos nuestros propios comportamientos. Pablo Herreros era sociólogo, antropólogo y experto en comportamiento animal, y un gran divulgador como pone de manifiesto en este libro.

Dioses, tumbas y sabios, de C.W. Ceram (Booket)

C.W. Ceram es el seudónimo con el que Kurt Wilhelm Marek, periodista político y crítico literario alemán, publicó sus obras de divulgación arqueológica. Dioses, tumbas y sabios es posiblemente su libro más popular, en el que narra las aventuras de “intrépidos arqueólogos empeñados en descubrir los secretos de civilizaciones ya desaparecidas”: Winckelmann Schliemann, Champollion, Carter o Petrie, entre otros. Es difícil leerlo de adolescente y no querer convertirse en historiador o arqueólogo. Es difícil leerlo en una etapa de madurez serena, como la que nos caracteriza a los que andamos por aquí, sin pasar un buen rato leyendo sobre Historia.

Repensar el aprendizaje a distancia y cómo hacer que funcione para todo el alumnado

Repensar el aprendizaje a distancia y cómo hacer que funcione para todo el alumnado

Recursos

Esta entrada  es una adaptación al castellano del artículoRethinking distance learning and how to make it work for all studentsde Katy Sturmpublicado el 23 de marzo de 2020 en la sección ‘blog’ de la web PBLWORKS.


Una de las primeras cosas que nos viene a la mente cuando escuchamos “Aprendizaje a distancia” es la tecnología.

Pero el aprendizaje a distancia ya existía mucho antes de que las plataformas como Zoom fueran ampliamente utilizadas. Ya en 1728, cuando se anunciaban en los periódicos cursos de taquigrafía por correspondencia, el aprendizaje estaba teniendo lugar más allá de los espacios físicos del aula.

En las últimas semanas, con la pandemia COVID-19 en pleno crecimiento por el mundo, familias, alumnado y docentes han visto cómo diferentes países tomaban la difícil decisión  de cerrar las puertas de colegios, institutos y universidades y convertir la educación en una actividad no presencial.

A medida que abordamos el impredecible futuro, nos enfrentamos también a la pregunta de cómo es el aprendizaje significativo y quién puede tener un acceso equitativo a él.

La escuela, por definición, proporciona a los estudiantes estructura, protocolo y un lugar seguro al que asistir todos los días. Independientemente de cómo sea o cómo se perciba  el ambiente del hogar, la escuela ofrece una situación constante. Como educadores, la pregunta que debemos hacernos es ¿cómo podemos continuar brindando a los estudiantes la red de seguridad que ofrece la escuela, a la vez que utilizamos el aprendizaje a distancia como una oportunidad para cambiar la forma en la que pensamos la escuela? ¿Cómo hacemos esto cuando las brechas sociales y digitales son cada vez más evidentes, especialmente tras los cambios repentinos que se están produciendo como respuesta al COVID-19?

Nuestra primera tarea será ayudar a los estudiantes a practicar las habilidades de autogestión que necesitarán para tener éxito en un entorno de aprendizaje a distancia.

Esto puede empezar por ofrecer pequeños elogios o premios a las clases que consigan ‘conectarse’ a tiempo, por dar ideas a los estudiantes sobre cómo establecer sus propios entornos físicos de aprendizaje en casa (¡incluso si esto significa colgar una sábana como telón de fondo!). Al igual que pasamos tiempo al comienzo del año construyendo cultura y rutinas de clase, tomemos  el tiempo que haga falta para ayudar a nuestros estudiantes a aclimatarse, familiarizarse y entusiasmarse con el nuevo entorno de aprendizaje que estamos construyendo juntos.

Por ejemplo, Sara Lev, miembro del Comité Nacional de PBLWorks, inició sesión de videoconferencia esta mañana para ver las caras sonrientes de sus alumnos de educación infantil por primera vez desde el cierre de la escuela. Y hablaron sobre las formas y los momentos en los que a lo largo del día pueden ser independientes para que sus padres puedan concentrarse en su trabajo. ¡Qué bonita manera de ir construyendo la capacidad de autogestión!

El aprendizaje a distancia no tiene que ser igual a pasar 8 horas frente a un ordenador cada día.

Limitar el tiempo de pantalla mediante la planificación intencionada de proyectos que supongan  el desarrollo de distintas habilidades de los estudiantes, no solo favorecerá su salud y bienestar, sino que también ayudará a minimizar la brecha digital. Incluso si todos los estudiantes pueden disponer en casa de un dispositivo 1:1, no debemos asumir  que eso significa que tienen acceso equitativo al Internet de banda ancha y al tiempo de pantalla. Por todo el país están haciendo esfuerzos para recopilar datos sobre el acceso de las familias a la tecnología, pero estos datos solo brindan una instantánea de los diversos entornos domésticos de nuestros estudiantes.

En lugar de centrarse en cómo conseguir el aprendizaje en línea, centrémonos en cómo hacer llegar a nuestros estudiantes experiencias auténticas de aprendizaje significativo.

Si eso significa usar herramientas en línea para complementar o guiar el aprendizaje, entonces genial. Pero no olvidemos que hay muchas alternativas no tecnológicas para un aprendizaje significativo. Usemos el arte, la cocina, la construcción o los recursos del entorno, brindemos a los estudiantes la oportunidad de “explorar” a través de la lente del proceso de aprendizaje que les estamos ofreciendo.

Las siguientes preguntas son relevantes a la hora de planificar proyectos de aprendizaje equilibrados y eficientes. En las actuales circunstancias:

  1. ¿Qué pueden crear los estudiantes?
  2. ¿Qué pueden hacer los estudiantes?
  3. ¿Qué pueden resolver los estudiantes?

Si te  preocupa la desigualdad de acceso a los recursos en el hogar, ofrece  a los estudiantes distintas opciones para completar sus tareas. Quizás se puedan combinar  opciones más tecnológicas con otras que requieran otro tipo de recursos más analógicos, pero que permitan que todos los estudiantes tengan la oportunidad de demostrar su aprendizaje.

Finalmente, centrémonos también en las partes no académicas del día.

La profesora de matemáticas de la escuela intermedia Colleen McEnearney de Alexandria, VA, comenzó su experiencia de aprendizaje a distancia la semana pasada. Ella empieza el día con una encuesta a sus estudiantes sobre cómo se sienten y comparte la gráfica con los resultados de manera que todos puedan saber cómo se encuentran sus compañeros/as.

“Personalmente, todos estos cambios me están produciendo cierta ansiedad, por lo pienso que mis alumnos probablemente también se sientan así. Esta actividad les da la oportunidad de compartir cómo se sienten y les abre la puerta a un acceso más personalmente conmigo. Ya que no puedo verlos físicamente cuando entran por la puerta de mi aula, esto nos ayuda a suplir esa carencia”, dijo.

Además de trabajar  los aspectos socioemocionales que implica un entorno de aprendizaje a distancia, pensemos de qué forma podemos proporcionar a los estudiantes oportunidades para trabajar entre ellos.

En un entorno sincrónico, se podrían utilizar para esto salas de chat diferenciadas a modo de seminarios para llevar a cabo protocolos de retroalimentación o sesiones de intercambio. Así mismo, se deben prever tiempos para poder conversar con el alumnado y, si es posible, organizar reuniones diferenciadas en grupos pequeños. En un entorno asíncrono, donde los estudiantes no pueden ver a sus compañeros en la pantalla, debemos facilitar igualmente formas para que puedan comunicar entre sí, ya sea a través de Whatsapp, mediante un canal de clase de YouTube, un chat de Google Hangouts, ¡o incluso escribir correo postal!

Recuerda que la conexión de tipo ‘social’ no siempre tiene que involucrar a  toda la clase, como tampoco ocurriría en el aula física. Recordarles a los estudiantes que estamos allí para ellos, no solo para apoyar su aprendizaje, puede tener un  impacto muy positivo en estos momentos de interrupción de la rutina.

Mientras descubres y avanzas por toda la red de recursos y oportunidades tecnológicas, no te olvides de lo básico: la relación con los estudiantes, construir cultura de aprendizaje y ayudar  al alumnado a encontrar conexiones significativas en su aprendizaje. Si estas son las bases de nuestra pedagogía todos los días, busquemos maneras de mantener vivo ese impulso para todos los estudiantes en las próximas semanas.

Artefactos Digitales, versión 2020

Artefactos Digitales, versión 2020

Recursos

En 2013 publicamos el documento Artefactos Digitales para el Diseño de Actividades y Tareas de Aprendizaje, en el que proponíamos 15 tipos de actividades de aprendizaje y 14 artefactos digitales, con el propósito de ayudar al profesorado a diseñar las actividades que mejor se adaptaran a sus necesidades y recursos.

El documento incluía una tabla con una propuesta de actividades y aquellos artefactos que dan mejor respuesta a ellas, así como una ficha por cada tipo de artefacto digital con una breve síntesis del mismo, una propuesta de actividades y tres herramientas gratuitas disponibles en la Red con las que poder desarrollar dichos contenidos digitales.

Estos últimos días muchos centros educativos están descubriendo que no todo su alumnado está en condiciones de seguir su etapa escolar confinada usando las TICs, ya que su única herramienta de trabajo es un dispositivo móvil, habitualmente un teléfono. Evidentemente, proponer al alumnado todas las tareas centradas en la producción de textos si los dispositivos móviles son su única herramienta no parece la respuesta más adecuada. Afortunadamente, el alumnado puede hacer muchas otras cosas con sus móviles, tan sólo hace falta que diseñemos las tareas adecuadas.

Atendiendo a esta situación hemos revisado a fondo el documento para ofrecerte la versión 2020 en la que, además de actualizar las aplicaciones, hemos destacado aquellas herramientas que cuentan con versiones móviles (ya sea para iOS o Android), de forma que tengas una guía que te ayude a diseñar nuevas actividades para que tu alumnado pueda realizar con sus dispositivos móviles.

Puedes descargar el documento desde Slideshare:

La brecha digital, en tiempos de confinamiento, evidencia aún más la brecha educativa: entre quienes tienen y saben usar la tecnología y quienes no la tienen, o la tienen pero no saben usarla. Y esto vale para alumnado y para profesorado. Intentar replicar las clases presenciales mediante la tecnología y convertir la mañana en una serie de video-clases magistrales (aunque sean vía Televisión) no es ni de lejos la mejor solución para seguir cumpliendo el propósito de la Educación. Enviar deberes digitales para ocupar toda la jornada tampoco parece la mejor solución.

Si los datos sobre uso de la tecnología en España ya avisan sobre el déficit en competencia digital de la ciudadanía, los estudios específicos sobre el uso que los menores hacen de los dispositivos aportan más luz sobre la situación actual. El estudio realizado por la AIMC Niñ@s 2018 (pdf) revela que han abandonado mayoritariamente los tradicionales ordenadores de escritorio, e incluso los portátiles, en favor de móviles, tabletas y videoconsolas. El siguiente gráfico es muy descriptivo:

En la franja de 12/13 años hablamos de un 41,5% que eligen el smartphone como su dispositivo favorito frente a tan sólo un 11% que eligen el ordenador. En todas las franjas de edad desde los 6/7 años el ordenador es el dispositivo menos popular. Puede que también influya el hecho de que en muchos hogares hay tan sólo un ordenador que ahora deben compartir los padres y madres que teletrabajan con sus hijos.

Esperamos que el documento de Artefactos Digitales sea de utilidad para ti y para tu claustro. El documento está publicado con Licencia Creative Commons así es que no dudes en compartirlo con todas aquellas personas a las que consideres que le pueda interesar.

Te recomendamos también visitar la página artefactosdigitales.com para ver un listado más completo de artefactos así como de ejemplos prácticos de aplicación en el aula.
Imagen de cabecera de Igor Starkov en Unsplash
Deberes escolares en tiempos de confinamiento: ¿son eficaces?

Deberes escolares en tiempos de confinamiento: ¿son eficaces?

Reflexiones

Debido al coronavirus estamos viviendo la situación de excepcionalidad educativa más radical que ha vivido el mundo desde las grandes guerras del siglo XX: centros educativos cerrados, alumnado y profesorado recluidos en sus casas, dudas e incertidumbre en torno a los procesos habituales en el sistema educativo (evaluación del segundo trimestre, escolarización del próximo año, prueba de acceso a la universidad, etc.). Sin lugar a dudas, podemos afirmar que todo lo que era sólido en educación se desvanece en el aire –esperemos que por un tiempo breve y limitado–.

De enseñanza presencial a online

Ante esta situación, la normativa y el sentido común obligan a llevar a cabo un experimento inaudito: el tránsito, precipitado y no previsto, de la enseñanza presencial a la enseñanza on-line de todo el alumnado, desde Educación Infantil hasta Educación Superior, y en muchos países por todo el mundo de manera simultánea.

¿Cómo lo podemos hacer? ¿Qué tipo de actividades podemos realizar? ¿Cómo nos relacionaremos con nuestro alumnado y sus familias? ¿Qué recursos usaremos? Esta son hoy algunas de las muchas preguntas que los centros educativos y el profesorado están intentando resolver de manera urgente para que tan pronto como sea posible los estudiantes puedan aprovechar su tiempo en casa para el estudio y el aprendizaje.

Desafortunadamente, los docentes están organizando esta transición sin contar con referencias válidas porque nunca, ni en la peor de nuestras pesadillas, habríamos imaginado una situación así –y cuestionando, al mismo tiempo, la fragilidad de la digitalización de la escuela, tímida y limitada en recursos y profundidad–.

Un aluvión de iniciativas

En pocas horas han surgido iniciativas privadas, comunitarias, institucionales y empresariales que ofrecen recursos e ideas, pero lo cierto es que el panorama que observamos está presidido por la ambigüedad de la administración (amparada tras el mantra de la “autonomía de los centros”), las dudas de los centros y muchos docentes y el paso al frente de muchos educadores y educadoras que sí han creído durante años que en lo digital había una oportunidad que explorar para ofrecer una docencia de calidad.

Sin embargo, en el sistema educativo tenemos una experiencia valiosa que puede servirnos en esta situación para iluminar, aunque sea parcialmente, el camino. Es una experiencia cotidiana y discreta pero también una experiencia central en nuestro sistema educativo, conocida por las familias, los estudiantes y, por supuesto, el profesorado: los deberes.

La caja negra del sistema educativo

Los deberes son la caja negra del sistema educativo. Si queremos conocer qué relación plantea el profesorado con su alumnado y las familias, debemos mirar a los deberes; si queremos conocer cómo se define el aprendizaje en el proyecto educativo o el nivel de saturación de la ratio del centro, hacemos bien en analizar los deberes y su revisión; si necesitamos saber cuáles son los conocimientos y las competencias de un estudiante concreto, podemos ver cómo resuelve los deberes; si queremos saber el nivel y el tipo de implicación de las familias, observemos los deberes.

Los deberes son, por tanto, uno de los indicadores más claros acerca del estado de la educación, del funcionamiento de un centro, de la manera de enseñar de un docente, de la manera de aprender de un estudiante y de la manera de ejercer la labor parental por parte de las familias.

Así pues, la referencia fundamental para estos días de “escolarización en casa” serán, con mucha probabilidad, los deberes, y esto requiere que revisemos qué sabemos sobre ellos desde la perspectiva de la investigación educativa.

Relación deberes-resultados

Para empezar, la investigación ha demostrado con claridad que existe una correlación positiva entre los deberes y los resultados de aprendizaje (evidencia 1evidencia 2). Sin embargo, ahora vienen los matices.

Veamos:

  • si los deberes son repetitivos y extensos, la correlación es negativa;
  • si los estudiantes no perciben con claridad el propósito de los deberes, baja la implicación y entonces la correlación es negativa;
  • por el contrario, si los estudiantes entienden que los deberes han sido bien diseñados, entonces la correlación es positiva;
  • si el tiempo de realización de los deberes es demasiado largo, la correlación es negativa –y puede ser señal de que hay dificultades de aprendizaje–;
  • si las familias interfieren demasiado en los deberes, entonces la correlación es negativa frente a las familias que estimulan la autonomía y la seguridad, cuya presencia tranquilizadora parece que genera una correlación positiva.

Así pues, la respuesta a la pregunta de la efectividad de los deberes responde a lo que ciertos autores han llamado el “efecto camaleón”: parece que sí hay relación positiva entre deberes y resultados de aprendizaje, pero dependiendo de cómo se analice, esta se muestra de una manera u otra.

Precisamente en ese “depende” es donde está la clave que hace que los deberes sean un complemento útil para el aprendizaje, una pesada piedra sobre el tiempo de ocio del alumnado o, simplemente, una pérdida de tiempo.

Las cuatro ideas clave

Analicemos, pues, ese “depende” centrándonos en cuatro ideas fundamentales: finalidad, diseño, revisión y esperanza.

    1. La primera clave para hacer de los deberes un factor de aprendizaje es la finalidad de los mismos. La investigación ha analizado diversas finalidades que van desde la práctica de conocimientos adquiridos en el tiempo escolar, pasando por la expansión de esos conocimientos o la transferencia a otros contextos, hasta finalidades vinculadas con la evaluación o incluso de carácter punitivo, vinculadas con el comportamiento en clase. Solo cuando los estudiantes perciben coherencia entre la finalidad de los deberes y el aprendizaje, entonces los deberes tienen un efecto positivo en el aprendizaje; es decir, los deberes deben estar alineados, en una situación normal de clase, con las prácticas de aula y nunca deben servir para reprobar o castigar un comportamiento. En una situación de excepcionalidad como la que nos encontramos, las tareas que asignemos a nuestros estudiantes pueden recorrer todo el rango de “finalidades positivas” (práctica, expansión o transferencia de conocimientos a otros contextos) y esta finalidad debe ser obvia para nuestros estudiantes.
    2. La segunda cuestión es el diseño de los deberes. Por un lado, como ya hemos comentado, la calidad percibida por los estudiantes correlaciona positivamente con los resultados de aprendizaje: los estudiantes aprecian el esfuerzo por parte del docente por generar unos deberes bien diseñados, lo cual podría venir a cuestionar los “deberes de encargo” a partir de las actividades prescritas por el libro de texto. Por otro lado, parece que unos deberes con instrucciones claras, cortos, frecuentes y que los estudiantes puedan resolver con autonomía por suponer un reto ajustado a su nivel de desarrollo correlacionan positivamente con los resultados de aprendizaje. En esta cuestión nos encontramos con el problema de la estructura de recursos humanos de nuestro sistema educativo: personalizar los deberes requiere un tiempo y una dedicación que supera la disponibilidad habitual del profesorado con las ratios actuales. Así pues, la defensa de ratios menores es, entre otras cuestiones, una lucha por disponer de más tiempo y mejores recursos para personalizar la enseñanza.Sin embargo, en una situación como la actual tenemos que hacer el mayor esfuerzo posible por diseñar lo mejor que podamos las tareas que asignemos a nuestros estudiantes. Esto implica personalizar en la medida de lo posible las tareas en relación con el nivel de competencia, el conocimiento y los recursos de nuestro alumnado siendo especialmente conscientes de que los deberes, según la propia OCDE, pueden ser fuente de desigualdad. En este sentido, un reto transcendental ahora es conocer cuáles son los recursos con los cuales cuenta el alumnado, diseñar contando con la realidad socioeconómica de las familias y, a partir de ahí, aportar las estrategias de andamiaje (ejemplos, guías, material de ayuda, tutorías telefónicas u online, etc.) necesarias para que nuestros estudiantes puedan realizar las tareas con el mayor nivel de autonomía posible.
    3. En el mismo sentido, la revisión de los deberes es un ejercicio necesario para que estos tengan un impacto positivo en el aprendizaje. Esta revisión tiene una doble función: por un lado, obviamente, ayudar e informar al estudiante acerca de su ejecución de los deberes, solventando los problemas que hayan podido aparecer durante el trabajo fuera del aula; por otro lado, la revisión de los deberes es un mecanismo interesante para la “regulación del aprendizaje”, que es la base de la evaluación. Por supuesto, no hablamos de “calificación”, sino de obtener datos acerca del avance de cada estudiante y de toda la clase para que el docente pueda, en el caso de que existan dudas o problemas, proponer las soluciones adecuadas –en este momento, por supuesto, por vía telemática–. Es decir, la revisión de los deberes es un momento importante para el docente como investigador de su propia práctica y, aunque en una situación normal la ratio o el horario pueden ser problemas que impidan la observación serena o la respuesta personalizada, en una situación como la actual aportar un feedback de calidad a nuestro alumnado es quizás la labor más importante que podemos realizar por mucho tiempo que consuma y complicado que parezca.
    4. En todo caso, el factor fundamental que nos gustaría comentar respecto a los deberes no está vinculado solo con la actividad del docente (definición de la finalidad, diseño y revisión de los deberes) sino con un sentimiento necesario para el aprendizaje: la esperanza. Los estudiantes deben poder enfrentarse a los deberes, como al aprendizaje en general, con esperanza, es decir, siendo capaces de ver un camino para llevarlos a cabo y contando con que disponen de los recursos para recorrerlo.La esperanza, que implica conocer el camino y tener capacidad para recorrerlo, está en la base de una actitud orientada hacia el éxito, como también ocurre con la autoestima y una percepción positiva de uno mismo. Diferentes “perfiles de esperanza” hacen que sean más o menos probables ciertos comportamientos académicos que inciden positivamente en el aprendizaje, como hacer los deberes, estudiar o participar en clase, y nuestra obligación ahora es promover un “perfil de esperanza” positivo respecto al aprendizaje para todo nuestro alumnado en todas las situaciones de vida posibles.

Una ventana al orden en esta situación

Es más, hoy más que nunca esta escuela forzosamente virtual y electrónica que estamos organizando debe recoger lo mejor de nuestro conocimiento y nuestra competencia profesional para ser un auténtico espacio de esperanza en tiempos de incertidumbre.

Muchos niños y niñas miran sorprendidos a las calles vacías de sus ciudades y ven a sus familias encerradas en casa temiendo a un enemigo invisible pero cuya gravedad se dibuja en el rostro de sus mayores. En esta situación la actividad académica debe ser una ventana de normalidad y orden, de sentido y esperanza.

Si la docencia es la profesión que permite a nuestros menores encontrar sentido al mundo, este es entonces el momento de los buenos docentes, el momento de traer esperanza a nuestro alumnado a través del aprendizaje.

Imagen de cabecera por Annie Spratt en Unsplash

Artículo de Fernando Trujillo, miembro de Conecta13, publicado originalmente el 15 de marzo de 2020 en The Conversation.

En Conecta13 también nos quedamos en casa

En Conecta13 también nos quedamos en casa

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Desde hoy lunes 16 de marzo, y en principio hasta el lunes 30, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias, todo el equipo de Conecta13 desarrollará su actividad en el horario habitual pero en modalidad de Teletrabajo.

Debemos reconocer que la sucesión de informaciones y medidas nos ha tomado a todos por sorpresa. En nuestro caso a comienzos de la pasada semana teníamos muchas actividades de tipo presencial en nuestras agendas que poco a poco se han ido cancelando, hasta que el jueves tomamos la decisión de dejar de exponernos , y al mismo tiempo de convertirnos en potenciales vehículos de transmisión, al Covid-19, pasando a teletrabajar.

Una vez que ya estamos en funcionamiento y perfectamente coordinados, no queremos dejar de mandar un abrazo fuerte a todas y todos, especialmente a quienes están pasando la enfermedad. También queremos ofrecer nuestra ayuda, en lo que podamos, para hacer algo más liviana esta situación a docentes y organizaciones educativas y empresariales. Como siempre podéis contactar con nosotros tanto desde el formulario de la web como a través de nuestros perfiles en las redes sociales, donde estos días reforzaremos nuestra actividad compartiendo recursos que os puedan ser de utilidad:

También puedes suscribirte a nuestra newsletter, donde recopilaremos los recursos más interesantes para seguir aprendiendo y enseñando a pesar del confinamiento.

¡Ánimo! De esta, salimos.

Imagen por Nick Morrison on Unsplash

Por qué la educación en igualdad aún es necesaria

Por qué la educación en igualdad aún es necesaria

Cursos

Cuando oímos hablar de Educar en Igualdad casi siempre pensamos en medidas de acción positiva dirigidas a las mujeres, no obstante, la educación en igualdad es un requisito de una sociedad democrática que nos interpela a todas y todos. Significa tener los mismos derechos y obligaciones, las mismas oportunidades para poder llevar vidas plenas. Movilizaciones como las del 8 de marzo atestiguan la vigencia de estos deseos.

Lamentablemente, la igualdad en muchas ocasiones se limita al ámbito formal, quedando pendiente su aplicación práctica. Situaciones como la brecha salarial, la feminización de la pobreza, el acoso o la triple jornada lo evidencian. Esto, unido a la necesidad de abordar la construcción de los estereotipos y prejuicios asociados a la construcción de los géneros desde la infancia, hace que la educación en igualdad sea fundamental. En definitiva, se trata de una tarea de todos y todas, para la que tenemos que formarnos.

Por todo esto te animamos a participar en esta nueva edición del MOOC “Educar en igualdad”, una iniciativa del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades (IMIO) y del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF) que en esta 4ª edición quiere hacer hincapié en propuestas de coeducación que lleguen al propio entorno personal, familiar y laboral.

Conecta13, como en ediciones anteriores será responsable de la dinamización de este MOOC y de llevarlo a buen puerto durante su recorrido. Así lo hemos preparado y así lo esperamos, con nuevas actividades y propuestas que harán que sea una experiencia memorable.

Puedes apuntarte ya accediendo a este enlace. La fecha de inicio es el próximo 3 de marzo y finalizará el 7 de abril.

Te animamos también a participar en los diferentes espacios sociales ya muy consolidados y activos de la comunidad del MOOC #Educaiguales:

¡Te esperamos!

Ana Alcázar-Campos
[Grupo de Investigación Otras. Perspectivas Feministas en Investigación Social, Investigadora del Instituto de Investigación de Estudios de las Mujeres y del Género, Universidad de Granada]


Imagen encabezado: Tim Mossholder en Unsplash
Microaprendizajes y NOOCs

Microaprendizajes y NOOCs

Reflexiones

La revolución digital y las necesidades de aprendizaje en un mundo en continua transformación han dado lugar a una serie de nuevas ideas y conceptos como, por ejemplo, el de los microaprendizajes (Langreiter y Bolka, 2005):

El microaprendizaje como término refleja la realidad emergente de la creciente fragmentación tanto de fuentes como de unidades de información utilizadas para el aprendizaje, especialmente en áreas que presentan un rápido desarrollo y un permanente alto grado de cambio.

Dado ese carácter emergente del concepto, no hay aún una definición aceptada por toda la comunidad, tal y como evidencian los intentos de diversos autores por caracterizarlo​ (Salinas y Martin, 2014; Hug, Lindner y Bruck, 2006). Sin embargo ha sido adoptado con gran entusiasmo en el contexto del e-learning (entendido este como la evolución de la tradicional enseñanza a distancia) para describir las interacciones breves del aprendiz con un tema de aprendizaje desagregado en pequeños fragmentos de contenido (Lindner, 2006), y al igual que ocurría con el concepto de «objetos de aprendizaje» (Wiley, 2006), el concepto de microaprendizaje es tan interesante para quienes se dedican al diseño instruccional como complicado de definir.

Y junto a este concepto encontramos el de nanoaprendizaje, cuyas diferencias formales no van más allá del tiempo que el aprendiz debe dedicar a las experiencias de aprendizaje que ofrecen uno y otro.

¿Qué ocurre cuando pensamos en este tipo de experiencias de aprendizaje mucho más cortas y enfocadas a un objetivo de aprendizaje específico pero en formato abierto y masivo? Pues que nos encontramos, frente a los ya «tradicionales» MOOC, con los NOOC o Nano-MOOC. Uno de los impulsores de este tipo de cursos, el malasio Zaid Ali Alsagoff, afirmaba que para él representan lo esencial de sus intereses en un curso masivo más amplio, mientras que a Dave Cormier le parecían que dejaban de ser masivos cuando se planteaban como una experiencia de aprendizaje tan reducida en el tiempo.

Conecta13 ya fue pionera en experiencias de este tipo con el MOOC24MOOC, que llevamos a cabo en 2013 para SIMO Educación: un MOOC de 24 horas (ininterrumpidas de contenidos y conversaciones) sobre MOOCs.

Ahora lanzamos un NOOC de una semana de duración y 5 horas de esfuerzo estimado para acercarte el potencial de la creación de contenidos audiovisuales como recursos de y para el aprendizaje.

Empezamos mañana, así es que ¡aún estás a tiempo de inscribirte!

Bibliografía

AIP Conference Proceedings 2116, 060016 (2019); https://doi.org/10.1063/1.5114051 Published Online: 24 July 2019 (Consultado el 17 de noviembre de 2019)
Hug, T., Lindner, M. y Bruck, P.A. (2006). Microlearning: Emerging Concepts, Practices and Technologies after e-Learning. Proceedings of Microlearning 2005. Learning & Working in New Media. Innsbruck University Press.  (Consultado el 17 de noviembre de 2019)
Langreiter, C., y Bolka, A. (2005). Snips & spaces: managing microlearning. na.
Lindner, M. (2006). «Use These Tools, Your Mind Will Follow. Learning in Immersive Micromedia & Microknowledge Environments». Research Paper for ALT-C 2006: The Next Generation(Consultado el 17 de noviembre de 2019)
Salinas, J., y Marín, V. I. (2014). «Pasado, presente y futuro del microlearning como estrategia para el desarrollo profesional.»Campus Virtuales, Vol. III, num. 2, pp. 46-61. (Consultado el 19 de noviembre de 2019)
Wiley, D. (2006). RIP-ping on Learning Objects. Iterating toward openness: Wiley Blog (Consultado el 19 de noviembre de 2019)
Imagen de cabecera por Ryoji Iwata en Unsplash
NOOC “Creación de recursos audiovisuales”

NOOC “Creación de recursos audiovisuales”

Cursos Hemos escrito... Noticias

Abrimos hoy las inscripciones a nuestro NOOC “Creación de recursos audiovisuales” (#AudiovisualNOOC).

Un curso online y abierto para aprender a diseñar y crear recursos audiovisuales para tu aula dándole un giro a tus clases aprovechando los nuevos lenguajes audiovisuales. Una nueva propuesta de Conecta13 para docentes con sensibilidad por las nuevas realidades.

Este NOOC  se enmarca dentro de las diferentes iniciativas llevadas a cabo por Conecta13 en esa línea de MOOC y NOOC que puedes consultar aquí mismo.

Puedes inscribirte gratuitamente al NOOC “Creación de recursos audiovisuales” en este enlace. Empezamos el 20 de noviembre con una semana de aprendizaje por delante y 5 horas de dedicación. ¿Te lo vas a perder?

Como aproximación a este NOOC, os dejamos de aperitivo esta reflexión sobre los nuevos lenguajes audiovisuales y el cambio de paradigma.

Magister dixit

Magister dixit” es una locución latina que significa literalmente “el maestro lo dijo”.

Esta locución gozó de especial relevancia durante la escolástica medieval, una corriente teológica y filosófica que se desarrolló entre los siglos XI y XV, y que tenía por objetivo de coordinar fe y razón. ¿Y qué pasaba cuando se usaba esta locución?: que se acababa la discusión.

En la edad media, este término solía referirse a Aristóteles, filósofo a quien se atribuía toda autoridad y conocimiento.  En la escolástica medieval, este “magister dixit”, tuvo otras formulaciones similares, como por ejemplo, “Roma locuta, causa finita” (Roma ha hablado, la cuestión está terminada”), refiriendo al papa como otra autoridad más, fuente indiscutible de conocimiento.

Y ¿qué tiene que ver todo esto con la creación de recursos audiovisuales?

Un poco de historia

A día de hoy, a nadie se le escapa que esta argumentación no es suficiente. Hasta tal punto que “magister dixit” ha pasado de servir para zanjar discusiones, a ser una locución con la que nombramos el “argumentum ad verecundiam”, o “argumento de autoridad”, es decir, la falacia, el falso argumento, que pretende que “porque lo ha dicho X”, sirve para demostrar la veracidad de un enunciado.

Sin embargo, en el S.XV, esto no resultaba tan evidente. Si alguien quería saber cómo se comportaban los cuerpos, tenía que acudir a las teorías de Aristóteles, y de este modo, según el porcentaje de los elementos tierra, agua, fuego, aire o éter que tuviera el cuerpo que se investigaba, y sus cualidades caliente, fría, seca o húmeda, podría adivinar si el cuerpo tendería a moverse hacia abajo (tendiendo al centro), hacia arriba (escapando del centro), o si tendría un movimiento circular propio del éter.

Acudir al cuerpo en cuestión, a hacerlo rodar por una pendiente inclinada, o lanzarlo desde una torre, y medir cuánto tiempo tarda en golpear el suelo no se consideraba una opción. Buscar otras fuentes y contrastarlas, tampoco.

Por el contrario, cada descubrimiento que ponía en cuestión el sistema establecido, se integraba de manera artificiosa en este, con tal de no poner al mismo en cuestión. De este modo, observar un nuevo movimiento o cuerpo celeste, implicaba añadir nuevas esferas al sistema de representación del cielo. ¿Se podían explicar los movimientos celestes con un sistema que tomaba como punto de referencia la tierra? Sí. Tan sólo lo volvía todo más complejo, menos comprensible, menos útil.

creación de recursos audiovisuales

El sistema geocéntrico ptolemaico integraba distintas esferas que comprendían el movimiento de cada planeta, pues era necesario explicar los conocidos como “movimientos errantes” de los mismos. De este modo, no se contradecía el sistema tradicional, si no que se iban añadiendo modelos de gran complejidad sobre el mismo.

Giros copernicanos

El giro copernicano, la asunción de que el modelo estándar de comprensión del mundo puede ser, no ya actualizado, si no incluso sustituido por otro más eficaz, se toma como referencia icónica en la historia del pensamiento, pero no es sólo por las consecuencias astronómicas que trae consigo. Es un ejemplo de una situación de cambio de paradigma (hasta el punto que los cambios de paradigma en otros campos suelen ser llamados también “giros copernicanos”).

Los cambios de paradigma se producen constantemente, y cada vez más y de manera más acelerada. Hasta el punto de que convivimos en una realidad con múltiples modelos, algunos contradictorios entre sí, y en constante evolución.

Y en la forma en que aprendemos y construimos conocimiento, ¿está sufriendo cambios?

Aprendizaje – Enseñanza

Tradicionalmente, el modelo de clase tradicional ha pivotado en torno al concepto de lección magistral. Un modelo en que una figura de autoridad actúa como fuente de conocimiento, y el resto de presentes, integra la lección.

La etimología de la misma palabra “lección” (del latín “lectio”, “acción de leer”), puede dar una pista del marco conceptual desde el que se desarrolla este tipo acción educativa.

La propuesta de la clase magistral necesita de un contenido estático, preparado, y finito, que se replica ante una audiencia pasiva.

¿Es así como se está generando actualmente aprendizaje y conocimiento?, ¿de qué maneras se comunica y accede a la información hoy día?

Hacia nuevos lenguajes audiovisuales

Los datos que tenemos y que arrojan algo de luz para responder estas preguntas son incontestables. Algunos ejemplos:

En los últimos dos años, en España, la lectura de prensa en papel ha caído casi diez puntos. Los mismos que ha subido el número de lectores de prensa en formato digital.

Las plataformas de streaming están a punto de generar tantos ingresos como la industria cinematográfica, y en la plataforma de videos online YouTube, se ven más de 3,25 mil millones de horas de vídeo al mes. Estos son sólo tres de entre otros muchos indicadores que nos muestran que la manera de recibir información (¿podemos pensar que incluso la información que recibimos?) ya no es la misma.

Estos indicadores, que hablan con tanta rotundidad, no nos señalan tan solo un cambio de plataforma, de canal de comunicación. Si no también de un medio. De una forma de comunicarnos (y relacionarnos con el acto comunicativo), de una forma de aprender y generar conocimiento que es diferente.

Por una parte, ya el texto escrito ha ganado dimensiones con la inclusión de los hipervínculos en los formatos digitales. Una producción escrita ya no es “finita”. Ni contiene en sí el total de la información necesaria para comprenderla. Ahora, la lectura de un texto puede verse enriquecida con referencias externas, a fuentes con distintas autorías, etc. de modo que el/la mismo/a lector/a puede guiar su proceso de aprendizaje, profundizando en aquellos temas que considere oportunos (y a veces realizando un itinerario único que responde estrictamente a sus inquietudes personales, saltando de hipervínculo en hipervínculo).

Algo similar sucede con el formato audiovisual, del que tantas opciones tenemos al alcance de la mano.

La producción audiovisual

Sin embargo, el medio audiovisual tiene peculiaridades que van más allá de su modelo de consumo. El producto audiovisual es a su vez un lenguaje, una manera de comunicarse específica con unos códigos propios. Y es el elemento comunicativo estrella en la sociedad actual.

Las producciones audiovisuales, por su parte, tienen un sentido concreto, y para ello emplean códigos propios, tienen su propia morfología, sintaxis y semántica, y muchas veces se sirven de la falacia de la huella neutra (la idea de que una imagen fotográfica o un vídeo, muestra la realidad tal y como es), para transmitir un mensaje.

¿Podemos permitirnos que nuestros procesos de aprendizaje ocurran de espaldas a estas realidades? ¿utilizo recursos multimedia? ¿qué sé sobre creación de recursos audiovisuales?

En el mundo actual es necesario que aprendamos a realizar una lectura crítica, de los contenidos que se nos presentan. Lecturas que vayan más allá de entornos controlados y finitos, encerrados en sí mismos como son una lección magistral. En un mundo lleno de hipervínculos, referencias, y fuentes de información, es necesario profundizar acerca de la reflexión crítica. De construir herramientas que nos ayuden a discernir cuándo una información es veraz o cuándo está siendo manipulada. Cuándo es relevante, o con qué intenciones se ha generado. Cuándo es fiable, y cuándo pretende generar en nosotros/as como espectadores/as reacciones concretas y dirigidas.

La era de la comunicación

El giro que está experimentando el mundo en que vivimos debe ser estudiado también desde las formas en las que aprendemos, integrando aquellas herramientas que nos pueden resultar útiles, y analizando de manera crítica cuantas puedan deteriorar nuestro medio social y cultural.

En este nuevo contexto histórico-social con un nuevo paradigma de la comunicación, es necesario que nos hagamos nuevas preguntas.

¿Ha llegado la hora de entender lo procesos de aprendizaje como un proceso holístico que incluye la capacidad crítica sobre la búsqueda, discernimiento, y asimilación de la información?, ¿podemos aprovecharnos de los lenguajes audiovisuales para potenciar el impacto de la lección magistral?, ¿somos capaces de utilizar las herramientas tecnológicas y digitales para guiar un proceso educativo que desplace el foco de la enseñanza al aprendizaje?

NOOC “Creación de recursos audiovisuales

Recuerda, ahora puedes a prender a crear tus propios recursos audiovisuales inscribiéndote gratuitamente en este curso online, abierto y de solo una semana de duración. Empezamos el próximo 20 de noviembre. 

¡No te lo pierdas, te esperamos en#AudiovisualNOOC!