Buenas prácticas educativas: ideas para la evaluación y el asesoramiento

Buenas prácticas educativas: ideas para la evaluación y el asesoramiento

Ayer jueves se celebró en el CEP de Jerez un encuentro de los equipos asesores de los cuatro centros del profesorado de la provincia de Cádiz: Cádiz, Sierra de Cádiz, Campo de Gibraltar y Jerez, los anfitriones. Fue una intensa jornada de trabajo cuyo objetivo era reflexionar sobre tres temas centrales para la escuela andaluza: el primer tema, las comunidades de aprendizaje, corrió a cargo de José María Berdonces, asesor del CEP de Castilleja de la Cuesta y buen conocedor de esta propuesta del grupo CREA. Las otras dos sesiones fueron responsabilidad de Conecta13 a través de nuestro compañero Fernando Trujillo y estaban dedicadas al concepto de “buenas prácticas” en educación y al “aprendizaje conectivista”, dos de los ejes de trabajo de Conecta13. Hoy dedicaremos esta entrada a exponer nuestra visión de las “buenas prácticas”.


¿Aprendemos sólo del éxito?¿No enseñan los fracasos? De partida, el concepto de “buenas prácticas” parece remitirnos a la valoración de casos de éxito con la esperanza de que éstos puedan ser transferibles a otros contextos. Sin embargo, en realidad el fracaso no sólo es una realidad frecuente sino que es también una fuente importante de aprendizaje para un individuo o una institución.

En este sentido, puede ser interesante complementar el concepto de “buena práctica” con otro concepto, más integral y neutro: las “prácticas de referencia”. Así, mientras que la “buena práctica” parece mostrar un punto final exitoso, el análisis de prácticas de referencia implica la valoración de las actuaciones que realiza una comunidad (de práctica), sean exitosas o no, para diseñar líneas de actuación que permitan mejorar el servicio que presta la institución.

Nuestra propuesta para la evaluación de centros tiene, así pues, tres fases:

  1. Búsqueda o recepción de experiencias educativas;
  2. Análisis de la práctica de referencia;
  3. Definición de la buena práctica.

En este sentido, por tanto, una “buena práctica” no es simplemente una experiencia destacada. Una “buena práctica” representa el resultado de un proceso de evaluación y análisis que genera procedimientos efectivos, eficaces, eficientes y transferibles a otros contextos. Para ello, una experiencia sobre la cual queramos construir una buena práctica debe pasar un filtro inicial para garantizar que cumple los requisitos básicos para ser considerada una práctica de referencia; tras esta valoración inicial pasamos a la evaluación y análisis, tanto documental como etnográfico, para determinar si esta práctica de referencia es una buena práctica y para establecer una síntesis de propuestas a partir de la experiencia analizada.

¿Qué permite este proceso en tres fases? Entre otras cosas, permite a los centros y a diversos agentes ser partícipes, mediante el diagnóstico y la evaluación interna, del proceso de construcción de la buena práctica; permite a la persona que asesora, evalúa o investiga destacar elementos de la experiencia independientemente de si ésta se considera finalmente una buena práctica o no; y, por último, permite plantear las buenas prácticas no como un espejo donde mirarnos sino como un camino – con frecuencia largo y plagado de fracasos parciales – en el cual cada centro o institución educativa puede situarse para trazar su propia ruta.

En resumen, la propuesta de Conecta13 pretende lanzar una mirada global sobre centros e instituciones educativas para sacar lecciones de sus éxitos y fracasos, para comprender las causas de ambos y para aspirar a una mejor educación para todo el alumnado. Ante nosotros se abre el camino: todos podemos mejorar.

A continuación puedes ver la presentación que usamos en el CEP de Jerez:

Reflexiones

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